Mopit





Mopit es una plataforma web que ofrece servicios profesionales de limpieza. Este proyecto surge debido a la necesidad de conexión entre oferentes de servicios y personas que requieren servicios de mantención a domicilio, pero no tienen tiempo para hacer una selección personalizada.

En los últimos años se han incrementado significativamente las empresas dedicadas a la prestación de servicios de limpieza, por lo que es importante diferenciarse y ofrecer una experiencia que destaque entre las demás. Aquí es donde surge la necesidad de rediseñar la cara visible de Mopit, la que se comunica con los usuarios y el público objetivo que busca conquistar.

Inicialmente se realiza un análisis comparativo de la competencia directa e indirecta del cliente. El objetivo fue identificar fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas dentro del mercado. A través del estudio se evalúan aspectos como la navegación, la estructura visual, las funcionalidades y el diseño. Esto permite obtener una visión clara del panorama competitivo y establecer puntos de diferenciación para mejorar la propuesta de valor.

Posteriormente, se llevó a cabo un proceso de investigación basado en encuestas realizadas a través de Google Forms. Estas encuestas permitieron recopilar insights clave directamente de los usuarios, proporcionando datos valiosos sobre sus necesidades, comportamientos y preferencias.

Además de las encuestas, se realizaron entrevistas telefónicas para interactuar directamente con los usuarios. Estas conversaciones proporcionaron una visión más profunda y cualitativa de sus experiencias y opiniones. Al hablar de manera directa con ellos, fue posible explorar a fondo sus motivaciones, frustraciones y expectativas.

Con toda la información recopilada durante el proceso de investigación, tanto de las encuestas como de las entrevistas, se creó un user persona. Este arquetipo representa al usuario objetivo y captura sus características principales, necesidades, motivaciones y comportamientos. El user persona sirvió como una guía estratégica para centrar las decisiones de diseño en torno a las verdaderas necesidades y expectativas del usuario.

Una vez definido el user persona, el siguiente paso fue traducir sus necesidades y comportamientos en mapas de navegación y diagramas de flujo. Estos mapas ayudaron a estructurar la experiencia del usuario, visualizando la interacción entre las diferentes secciones del sitio. Los diagramas de flujo permitieron delinear los caminos lógicos que los usuarios seguirían para completar tareas clave, asegurando una navegación intuitiva y eficiente.

El siguiente paso fue iniciar el proceso de wireframing. A través de estos bocetos iniciales de baja fidelidad, se comenzó a estructurar visualmente cada página del sitio, definiendo la disposición de los elementos clave para el posterior rediseño, el cual se centró en mejorar la usabilidad, alineando el producto final con las necesidades y expectativas del usuario.

Para el testeo de usabilidad se seleccionó la plataforma Maze, debido a que recopila rápidamente información de los usuarios y crea una mejor experiencia para ellos. Se reportaron 50 participantes.

A partir de las pruebas, se recopilaron observaciones y feedback valioso que revelaron áreas de mejora y puntos de fricción. Las conclusiones obtenidas se aplicaron directamente al diseño final, asegurando que el producto no solo cumpliera con los objetivos del negocio, sino que también proporcionara una experiencia fluida y satisfactoria para los usuarios.